sábado, 3 de febrero de 2007

Sistemas de Evaluación

Al hilo de lo planteado por Martinez Aldanondo en el artículo que os remití en INFOFOL número 3, si que resulta interesante para colocarlo en nuestra práctica... particularmente tengo un sistema de evaluación en FOL muy apto para que el alumno adquiera hábitos de trabajo ya que un 53% de la puntuación final lo supone el trabajo diario de clase, de ese porcentaje un 40,5% se lo llevan los procedimientos y un 12,5% las actitudes. La prueba de evaluación supone un 47%.
Tengo que reconocer que en este último año he aumentado bastante la valoración de la prueba de evaluación..... pero trato de explicarlo en el hecho de que en la prueba de evaluación se trabajarán los aspectos adquiridos en las actividades de clase.
Otra de las decisiones que tomé hace tiempo para la primera y segunda evaluación es que no hay prueba de recuperación... el alumno que le queda pendiente una de dichas evaluaciones en la siguiente deberá ir realizando las actividades de clase nuevamente y al final el examen... las actividades se las tutorizo fuera de horas de clase y preferentemente a través de internet... la nota que obtiene en cada actividad repetida se la sustituyo por la obtenida inicialmente y cuando el alumno obtiene el 5, se le considera como recuperada la evaluación anterior.
Este mensaje tiene por objetivo, si alguien considera, poner a debate nuestros sistemas de evaluación....

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Sigo la cadena ya que nadie la quiere seguir, ¿por qué hago la evaluación así? Porque estoy cansado de ver programaciones en los que se señala su carácter de continua, individualizada, atiende a las diferencias..... y después se señala que la evaluación consistirá en una prueba de evaluación.
Mi decisión sobre evaluación parte del hecho de que el alumno no puede esperar tres meses a obtener la recompensa de su trabajo sino que precisa recibir señales más continuas de que lo que está llevando a cabo es correcto.. se basaría en premiar el esfuerzo continuo, en hacerle ver que la actitud cotidiana es importante, que no basta el esfuerzo de un sólo día, que lo que aprende lo pone en práctica de inmediato y además es valorado.
Quizás en algún artículo de INFOFOL acabe de elaborar el sistema de evaluación que aplico y que a mi particularmente me supone un gran esfuerzo ya que es preciso valorar continuamente, pero mis alumnos lo perciben y saben que no estoy para perder el tiempo... es decir, y por ejemplo, que si la asistencia a clase es valorada, la no asistencia tiene también su recompensa negativa en forma de pérdida de la evaluación continua, y no hay excepciones.

Marjhory Vidal dijo...

estoy deacuerdo contigo jesús,la poca experiencia que tengo en esto me demuestra que cada vez el sitema de evaluación basado en su mayoría en la prueba de examen es algo que ya pasado de calores, hay alumnos que tienen gran capacidad de estudio y con tragarse los apuntes el día antes del examen ya les llega para quitar incluso una notaza, por eso yo tambien cambio el sistema de evaluación y les estoy proponiendo continuamente actividades para, por una parte darle dinamismo y práctica a la materia, y por otra parte para ir obligando al estudio y al trabajo continuo, evidentemente todas estas actividades son valoradas positiva y negativamente, de forma tal que no solo me vale que en el examen me quiten un aprobado sino que el trabajo diario e incluso el interés hacia la materia es valorado.

Anónimo dijo...

La cuestión de este comentario Marjhory ( muchísismas gracias por tu buen hacer con las bonificaciones) estriba en que siempre ando buceando por internet y accedía a programaciones de centros educativos en donde lisa y llanamente se señalan cuestiones como:
- Los contenidos conceptuales se valorarán en un 80%.
- La prueba de evaluación tendrá un valor del 90%.
Y cosas así.... y entonces claro a mi me surge la duda de que se nos llena la boca con la evaluación continua y se la aplicamos a los exámenes: Comienza el curso el 1 de Octubre y exámen aprobado el 5 de Diciembre, capacidades superadas hasta esa fecha.... y digo yo ¿ qué pasa que entre el 1 de Octubre y el 5 de Diciembre sólo ha habido un exámen? ¿ qué ocurre que preparamos a nuestros alumnos para superar un examen? ¿qué medimos conceptos o procedimientos, conceptos o actitudes?....
No será que es mejor seguir los cánones tradicionales para no tener que evaluar nuestra propia práctica docente, para no enfrentarnos con una realidad muy dura: qué una gran parte de docentes no somos capaces de someter a un análisis crítico nuestros métodos: no estamos preparando para superar un examen de selectividad preparamos a jóvenes para que sean ciudadanos y trabajadores insertados en una realidad social muy dinámica y compleja..... espero que siga la cadena.

Anónimo dijo...

Efectivamente non podemos deixar nunha única proba final (por avaliacións ou realmente final) o que en principio se supón que ha de ser continua, individualizada e outras cousas moi típicas nas programacións, mais que moi pouco inflúen na práctica.
Concordo máis ou menos coa valoración que fas. En particular eu aplico un 60% á avaliación continua e un 40% a proba final (grao medio) e a partes iguais para grao superior.
Porén, estou en desacordo en non realizarmos unha proba final de todo o contido do módulo. No meu caso fago por avaliacións unha proba final de todo o que se viu até o de entón. Isto implica un exame final, loxicamente. O por que disto? Pois o currículo xa no lo di: "O alumno ha de estar en disposición de conseguir que... [obxectivos]." Polo que o realmente importante é iso, que o alumno ao finalizar o módulo for capaz de lograr o proposto como obxectivos. Entón, non se trata de facelo por partes ou trimestres, mais cando remate o módulo. E logo, para que están os obxectivos? Daquela fixemos os obxectivos por trimestres ou por meses... digo eu. Ademais, este requisito fai que eu obrigue aos meus alumnos a superar o exame final. É dicir, hai que ter a capacidade de superar os obxectivos no final do módulo, síntoma de que realmente adquiriron as capacidades pretendidas.

Por outra parte, en relación á valoración das actitudes, sempre tiven renuencias a dicir que éstas valen un 10 ou un 20% da nota final. Que quer iso dicir? Como valoro iso? Que emprego para o contar? Porque afinal isto sempre dá pé a valoracións moi subxectivas. Na miña experiencia docente as actitudes inclúense nas notas de calificación diaria do seguinte xeito: se nos dicimos que o alumno debe ter responsabilidade e, polo tanto, teña dilixencia á hora de entregar os traballos pedidos, pois a actitude está en entregalos dentro dos prazos previstos, con claridade, respetando uns mínimos de orde e claridade expositiva, etc... Entón, un traballo non presentado a tempo non é valorado e polo tanto pasa a ter unha calificación que, ao final, baixará a súa media diaria. Tamén é moi habitual introducir nestes criterios os retrasos, interrupcións na aula ou similares. Sempre mantiven (e penso que así é o espíritu que está por detrás da existencia deste tipo de contidos) que estas non son actitudes, mais faltas disciplinarias susceptíbeis de sanción aplicando o regulamento de réxime interno. Un exemplo: un traballador aplicado (unha actitude) é aquel que sen lle dicir nada se preocupa por mellorar a productividade da empresa, introducindo melloras no seu traballo, comunicándollo aos demais e axudando aos compañeiros a melloraren eles tamén. Un traballador aplicado non é o que vai traballar todos os días e sendo puntual. Iso é requisito imprescindíbel para poder traballar. Doutro xeito sería despedido.

Agardo más comentarios. O tema das calificacións sempre é ben discutido e de complicado estudo e aplicación. A ver que sae de todo isto. saúdos

Anónimo dijo...

Te felicito Sergio por tu interés en el tema de la evaluación, te agradecería por otra que lo hicieras en castellano, ya que numerosos usuarios no son gallegos.
Has planteado muchas cuestiones, para las que me gustaría no dar respuestas ya que la verdad es muy subjetiva pero si abrir interrogantes:
- Hablas de evaluación continua pero no concretas en qué consiste, además mencionas la palabra " continua" en dos ocasiones y la palabra "final" en nueve ocasiones.
- Te refieres a objetivos ( término que expresa deseo) pero ¿ no sería más adecuado hablar de capacidades ( término que expresa adquisición)?
- ¿ Para qué le sirve a un alumno superar un examen final? admito que los que estamos leyendo este texto hemos superado muchos, pero es dramático que pretendamos hacerselo sufrir a otros....
- Lo de las actitudes, lo admito, es subjetivo, pero digo yo que podemos admitir que la responsabilidad es una de las actitudes ( comportamiento " responsable") la responsabilidad implica cumplir sus obligaciones, y entre ellas nos guste o no están la puntualidad, la asistencia.....en una empresa si llegas tarde te quitan salario, nosotros debemos quitar puntos. Aunque parezca duro debemos pensar que nuestros alumnos pueden provenir de ESO, BAC o incluso Universidad y nosotros somos un nexo de unión entre la Educación y el Trabajo, y en el mundo laboral el cumplimiento de las normas de forma responsable es esencial, por ser claro y huir de la subjetividad a mis alumnos en principio les señalo que ellos de antemano o apriori tienen 1,25 puntos ya que la actitud se les supone pero que: las faltas de asistencia injustificadas, las faltas de puntualidad, la no realización de las actividades,.. les restará según un baremo conocido por todos ellos.
Bien, paro... para que siga la rueda.

Anónimo dijo...

Continuemos, luego (en castellano). Es excitante discutir sobre evaluación porque al final es lo principal. ¿Han adquirido nuestros alumnos las capacidades previstas? Para mi, los objetivos y las capacidades deben ser equivalentes, de lo contrario no tienen sentido. Yo propongo (objetivos) lograr que los alumnos sean quien de realizar algo (capacidades). Y además me remito al currículo. En él los criterios de evaluación se remiten SIEMPRE a los objetivos. Y se nos dice que los objetivos se vinculan a capacidades terminales. Y si son TERMINALES quiere decir que al término del módulo deben tener la capacidad de lograrlas. Esta es la famosa evaluación final. Pero tu también sabes que la evaluación es inicial, continua y final o sumativa. La continua es, por lo tanto, el esfuerzo realizado. El grado en que han adquirido los conocimientos durante el curso y creo que eso hay valorarlo. Si cabe más en edades más tempranas. El esfuerzo debe ser un mérito.
No obstante, esa evaluación continua más que servir para determinar una valoración final del alumno (que también) nos debe permitir conocer en que grado están adquiriendo los contenidos programados, así como en que grado nosotros estamos realizando adecuadamente nuestra labor. Un alto índice de suspensos no sólo se debe al alumnado sino también a una posible (y necesario estudio) ineficaz labor docente. Todos participamos en las preevaluaciones de noviembre y nunca me deja de asombrar el observar como hay algunos (afortunadamente pocos ya) que aventuran el grado de aprobados de junio que tendrán [sic]. Lo más curioso es que suelen acertar. Por lo tanto en lugar de utilizar esa evaluación continua (de noviembre) para reforzar a quienes sabemos están llendo por una senda equivocada para superar el módulo, se utiliza para justificar su fracaso y nuestro buen juicio docente al conocer ya de antemano cómo van a ser nuestros alumnos. Qué derroche de análisis!.

Pero siempre llego a lo mismo: los objetivos concretados en capacidades terminales son eso TERMINALES y la evaluación también tiene una etapa FINAL. Y pregunto: ¿sería óptimo que un alumno conociese perfectamente los signos de puntuación en diciembre pero no en junio? ¿Qué sentido tienen entonces los objetivos globales del módulo? ¿Y los del ciclo? No se puede parcelar el aprendizaje. Éste es un error grande, a mi entender. Yo no quiero que sean capaces de entender un contrato en diciembre. Quiero que lo entiendan hoy, mañana y dentro de un año. A lo mejor el problema está en plantearse unos objetivos demasiado exigentes y muy poco realistas.

En relación a las actitudes, otro de los grandes temas, no creo que pueda ser desligado de los otros dos contenidos. La idea es que debemos valorar un trabajo global (conceptos, procedimientos y actitudes) y no parcelado. Imaginemos el siguiente caso: mi alumno sabe hacer perfectamente una nómina, pero no tiene ni idea de lo que es la BCCC o la BCCP. ¿Le podría dar un 10 por realizar la nómina y un 0 en conceptos? Es discutible, pero a mi entender no. La valoración ha de ser global y su nota dependería de la prueba que se plantea y cómo se plantea. Para un examen final las actitudes son más difíciles de realizar, pero desde luego en el trabajo diario no. Llegar tarde al trabajo de forma reiterada e injustificada es motivo de despido disciplinario. En la escuela (fp) llegar tarde de forma reiterada e injustificada se tiene que corresponder con otra sanción (falta leve, grave o muy grave) según el RRI. Yo puedo valoro la actitud de buscar fuentes diversas para resolver los ejercicios, de realizar las actividades en el cuaderno de clase (o su equivalente para la corrección) con mejor o peor presentación, etc... pero lo otro es un problema de disciplina. Tal vez por eso hay alumnos que ante la posibilidad de tener 1,5 puntos menos o poder marear la perdiz en clase optan por esto último. ¿Os imaginais un trabajador que vaguee en su empresa porque así en lugar de cobrar 1200e cobrará 1000e pero a cambio no hará nada en las 8 horas? Seguro que habría algunos que optarían por lo último. EN la empresa esto es claro. Hay unos mínimos a cumplir y si no lo haces ya sabes donde está la puerta. Creo que en la escuela se ha rebajado dichos criterios de respeto hacia el proceso educativo por aspectos similares. Y después nos extraña que fulano (el demonio de la clase) sea un excelente y fructífero trabajador. Las normas son fundamentales y en la escuela más. Confundir cumplir las normas básicas con la posibilidad de sacar algo más de nota es algo que no aporta más "actitud" al alumno.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Sergio es evidente que eres peleón y dialéctico pero no creo que sea ese el objeto, te puedo señalar que con tu último post estoy de acuerdo en múltiples afirmaciones pero en otras es evidente que no lo estoy, y a modo de dejar la pregunta en el aire para otras personas que quieran intervenir, dejo las afirmaciones con las que no estoy de acuerdo:
1.La evaluación al final es lo principal.
2. Los criterios de evaluación se remiten siempre a objetivos.
3.Las capacidades si son terminales deben valorarse al final del módulo.
4. La evaluación continua es el esfuerzo realizado.
5. La idea de que debemos valorar el trabajo global y no parcelado.
6. La sensación de que las faltas de puntualidad y asistencia deben tener un tratamiento disciplinario como en la empresa... dejo en el aire el que en este sentido podemos valorar el concepto plus de asistencia de algunos convenios.
7. La actitud de buscar información de diversas fuentes para resolver....
8. Confundir cumplir las normas básicas con sacar algo más de nota es algo que no aporta más actitud al alumno.
Como ves son cuestiones que darían para mucho y excederían el cometido de este documento, por ello dejo esas pinceladas porque para todo ello podría dar mi opinión,subjetiva... y es que lo que sirve a un docente o a un alumno no es plenamente trasladable a otra situación....de todas formas si que me quedo con la manifestación de Marjhory: "hay alumnos que tienen gran capacidad de estudio y con tragarse los apuntes el día antes del examen ya les llega para quitar incluso una notaza"

Marjhory Vidal dijo...

La verdad es que este tema tiene mucha miga, y sinceramente me da un poco de respeto el meterme en este “duelo de titanes” ya que por mi escasa experiencia no tengo tanto que aportar, pero lo que si tengo claro son varias cuestiones:
-las capacidades terminales es un termino algo engañoso ya que se entiende que los alumnos al final del curso las han tenido que adquirir y está claro que eso requiere de un proceso continuo y constante a lo largo del año, para poder llegar al final han tenido que ir paso a paso adquiriendo ciertas capacidades.
-considero que los alumnos no solo tienen que estudiar la materia como algo rutinario, sino que para poder estudiarla han tenido que comprenderla anteriormente, y eso como, pues a través de las explicaciones del docente y de la importantísima parte de la realización de las actividades, ya que son la parte más trascendental para lograr el objetivo final: adquirir cada capacidad Terminal.
-algunos pensarán que la actitud no es evaluable, pero para mi es muy importante, yo tomo en cuenta las faltas de asistencia injustificadas, las faltas de puntualidad, por supuesto, porque de alguna manera, es lo mismo que un alumno sea puntual y asista todos los días a clase a otro que no lo haga? Realmente se merecen la misma nota?
-otra cuestión que se me suscita es la siguiente, además es algo con lo que me he encontrado en la práctica, un alumno ante una pregunta de examen teórica me la contesta tal cual los apuntes, pero no al ha comprendido, sino que la ha chapado literalmente, se le debe tomar esa pregunta por válida? Que estamos valorando, la capacidad de chapatoria y de estudio, o la comprensión de la pregunta? A la vista está que me la ha contestado correctamente, pero no lo entiende, entonces de que me vale?
-en cuanto a la valoración global del alumno, entiendo que no debe ser tal, ya que se deben determinar varios ámbitos de actuación (por llamarlo de alguna manera), y evidentemente en todos esos ámbitos de deben cumplir unos mínimos, a mi no me vale de nada, que un alumno no realice las actividades que se proponen, no colabore en absoluto y que llega el examen y me aprueba, para mi ha fallado en ciertos ámbitos, y evidentemente eso lo tendré en cuenta.
-la tarea de evaluar a los alumnos, no es una tarea fácil, a no ser que nos guiemos por los cánones clásicos de la nota de un examen. Creo que todo se debe tener en cuenta y no dejar en manos de un exámen el evaluar la adopción de las capacidades de nuestros alumnos.

Anónimo dijo...

Muchas gracias a Sergio y a Marjhory por dinamizar este post.... se me ha ocurrido que quizás para el próximo INFOFOL podríamos hacer algo los tres sobre Evaluación, y se me ocurre:
Hago una tabla de características de la evaluación y cada uno cubre su parte o bien cada uno hace un pequeño artículo sobre su sistema de evaluación del módulo de FOL. Porque lo que no me ha quedado ninguna duda es de que los tres mimamos el proceso evaluador pero bueno os dejo que decidáis.
SAludos

Marjhory Vidal dijo...

A mi la idea me parece muy bíen,ya dirás como hacemos lo de la tabla, o si prefieres un trabajo con los criterios de evaluación, a mi me parece bien cualquiera de los dos opciones.
saludos

Anónimo dijo...

De acuerdo. Lo más fácil será indicar los criterios de calificación. Y justificar la motivación de los mismos. Además, resulta evidente que va a haber algunas discrepancias, así que esto siempre es bueno para que todos reflexionemos sobre nuestros métodos de enseñanza.

Anónimo dijo...

Vale de acuerdo, entonces, lo mejor será, realizar un pequeño artículo en word de dos o tres páginas como máximo cada uno en la que cada uno fundamente su sistema de evaluación, un posible esquema podría ser ( pero bueno a título indicativo):
- Para qué evaluar (pretensiones, filosofía,....)
- Qué evaluar ( criterios, aspectos...)
- Cómo evaluar (instrumentos y procedimientos de evaluación)
- Cuando evaluar ( momentos en que se producen la evaluación inicial, formativa y sumativa).
Entonces la fecha límite para enviarlo a info@opositio-laboris.net sería si os parece bien el 28 de Febrero, después lo reviso y si tengo alguna consideración sobre lo escrito os lo envio a vuestro correo. Después lo reharía para unir en un sólo documento.
Por mi parte serviría así

Agrégame